"El amor cristiano encuentra fundamento y forma en la fe. En el encuentro con Dios y al experimentar su amor, aprendemos a vivir no ya para nosotros mismos, sino para Él y, con Él, para los demás" (Deus caritas est, 33).
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La Caridad: Deus Caritas est «Él (hombre) permanece para sí mismo como un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente» [1] . Sin duda alguna el amor es un tema importante no solo para el cristiano, sino para todo hombre, porque está inscrito en el corazón de la humanidad. El papa Benedicto XVI, dijo mucho sobre el amor en discursos que en distintas ocasiones pronuncio con diversas asambleas, pero también son sus escritos magnas cartas que sintetizan el amplio tratado sobre el amor. Este trabajo pretende tener un acercamiento a la carta encíclica “ Deus caritas est ”, con la finalidad de descubrir cuáles son algunas líneas de acción pastoral en relación a la caridad. La carta encíclica se divide en dos bloques, el primero de ellos tendrá un carácter más especulativo, ya que en éste precisa algunos puntos esenciales sobre el amor que Dios, de...
¿Dios calla ante el la enfermedad y el dolor? E l Papa Benedicto XVI en su carta encíclica Deus caritas est , hace alusión al tema del sufrimiento humano de cara al Amor Divino. En el número 38 dice: Es cierto que Job puede quejarse ante Dios por el sufrimiento incomprensible y aparentemente injustificable que hay en el mundo. Por eso, en su dolor, dice: « ¡Quién me diera saber encontrarle, poder llegar a su morada!... Sabría las palabras de su réplica, comprendería lo que me dijera. ¿Precisaría gran fuerza para disputar conmigo?... Por eso estoy, ante él, horrorizado, y cuanto más lo pienso, más me espanta. Dios me ha enervado el corazón, el Omnipotente me ha aterrorizado » (23, 3.5-6.15-16). A menudo no se nos da a conocer el motivo por el que Dios frena su brazo en vez de intervenir. Por otra parte, Él tampoco nos impide gritar como Jesús en la cruz: « Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? » (Mt 27, 46). Deberíamos perm...
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